David Durán y Javier Román fueron los vencedores en una final individual que no pudo finalizar. Manuel Jesús Alcaide y Alfonso Luis Jiménez fueron los triunfadores en dobles.

El pasado sábado se vivió una intensa jornada de Tenis de Mesa en la ciudad califal. El Córdoba 6 a 8 TM corrió a cargo de la organización en una sala que acogió a medio centenar de deportistas.

La jornada se vio alargada por la competitividad de todos los deportistas, pero estuvo marcada por un desgraciado incendio producido a 150 metros del lugar de celebración tras salir ardiendo una torreta eléctrica. Esta circunstancia planteo la posibilidad de suspensión durante unos minutos, pero los bomberos de Córdoba nos transmitieron tranquilidad para seguir compitiendo.

Se siguió jugando esta Copa Andalucía hasta que alrededor de las 22h, con 2-1 para Román y 9-4 en el cuarto para Durán (rozando el 2-2), el suministro de luz se vio interrumpido para arreglar la avería provocada por un incendio que ya estaba neutralizado. Los dos finalistas, en una muestra de DEPORTIVIDAD decidieron repartir los trofeos de campeón y subcampeón. En concreto, fue Román quien quiso que el primer puesto fuera para Durán, si bien, desde la FATM se decidió proclamar campeones a ambos por lo reñida que estaba la final y porque gestos así, demuestran que también son CAMPEONES alejados de la mesa.

Por suerte si se pudo finalizar la final en dobles. Alcaide y Jiménez, del Narural System de La Rambla lograron alzarse con el título ante Carlos López y Rafael Caro de la Barrera. Los deportistas disfrutaron de esta calurosa jornada en la que todos jugaron un mínimo de seis partidos. En individual había siete grupos de siete jugadores y se clasificaban para el cuadro final los dos mejores de cada uno para dejar hueco también a la competición de dobles. La participación superó las expectativas y ya se piensa en la segunda edición.

Como curiosidad hay que indicar que la entrega de trofeos se tuvo que realizar con las linternas de los teléfonos y los faros de los coches, pero lo importante era superar ese inconveniente y reconocer a los mejores. Destacar, sin duda, al jugador Gonzalo Rodríguez, un «Clase 7» que dio una lección de superación logrando llegar hasta semifinales. Una grata sorpresa para los que no lo conocíamos.